El mercado de granos argentino cerró la semana con una señal clara: la soja se valorizó hasta los $400.000 por tonelada en Rosario, con una mejora diaria de unos $10.000 en la última rueda de negocios. La suba se explica por la firmeza del dólar y por la reactivación de la demanda, que convalidó precios más altos en la plaza local.
El recorrido de agosto muestra un salto significativo: a fines de julio la oleaginosa se negociaba en torno a los $365.000, mientras que a comienzos de mes había estado en los $341.500. Ya hacia el 20 de agosto, la soja cotizaba a $380.500, y desde entonces aceleró su escalada hasta tocar los valores actuales.
En cambio, el gigante asiático volcó su demanda a Sudamérica, con embarques récord desde Brasil y un fuerte line-up de poroto argentino. Esta preferencia amplifica la presión compradora en la región y refuerza la firmeza de los precios en Rosario.
En este contexto, el mercado rosarino se convirtió en un foco de referencia, incluso a contramano de lo sucedido en Chicago, donde las cotizaciones se mostraron más estables. Para los analistas, la combinación de volatilidad cambiaria y firmeza de la demanda externa explica gran parte de la escalada local.
La tendencia genera expectativas de corto plazo: si bien el clima y los márgenes de molienda seguirán incidiendo en el mercado, los operadores coinciden en que el piso de los $400.000 llegó para quedarse en el corto plazo, con la posibilidad de nuevas mejoras en las próximas ruedas. (NAP)