El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, encabezó la 21° edición de la Fiesta del Tomate Platense, realizada en la Estación Experimental Gorina del MDA, consolidada como una de las principales celebraciones productivas y culturales del cinturón hortícola platense.
El evento volvió a poner en primer plano el trabajo de las y los productores locales, la calidad del tomate platense y la importancia de preservar esta variedad histórica, reconocida por su sabor, aroma y alto contenido de jugo.
Durante su discurso, Javier Rodríguez subrayó el valor simbólico y productivo de esta semilla tradicional: “El tomate platense tiene una historia que vale la pena destacar. Con el desarrollo y la difusión de los tomates híbridos, el tomate platense tradicional había sido desplazado. Las nuevas variedades buscaban mejores condiciones para el transporte, mayor duración y ventajas comerciales. Pero nosotros siempre señalamos que, cuando hablamos de alimentos, hay un elemento fundamental: los alimentos deben ser sanos, pero también deben tener sabor”.
Rodríguez, el ministro de Kicillof para el campo.
En ese sentido, remarcó que la recuperación del tomate platense no es solo una cuestión productiva, sino también cultural: “La historia del tomate platense destaca precisamente la importancia de rescatar el sabor del verdadero tomate, que remite a patrones productivos, a una identidad y a una evolución cultural que merece ser preservada”.
El ministro destacó el rol de los productores y del sistema científico en la preservación de esta variedad: “Fueron productores quienes conservaron semillas platenses, y fue el trabajo de la universidad el que permitió recuperarlas, multiplicarlas y ponerlas nuevamente en valor”, en referencia al trabajo conjunto con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y otros actores del sistema científico-productivo.
En el contexto del debate internacional sobre derechos de propiedad intelectual, Javier Rodríguez advirtió sobre los riesgos de los nuevos acuerdos comerciales: “Hace apenas unas horas nos enteramos de la firma de un acuerdo con Estados Unidos. Hay un punto central: la Argentina se compromete a adoptar criterios más restrictivos en materia de derechos de propiedad, como el esquema UPOV 91. Nosotros defendemos que los derechos de propiedad deben garantizar la producción de nuestros productores, proteger nuestra trayectoria cultural e histórica, y fortalecer la ciencia y la tecnología argentina”.
Rodríguez en La Plata.
La fiesta contó con más de 137 puestos de alimentos, frutas y verduras, artesanías, semillas, viveros e instituciones, entre los que se destacaron productores inscriptos en el registro PUPAA, fortaleciendo los circuitos de comercialización de cercanía. También hubo talleres de cocina con tomate platense, actividades de huerta agroecológica, recorridas guiadas por la Estación Experimental, visitas a la Planta Procesadora de Alimentos, propuestas para las infancias y una agenda cultural y artística durante toda la jornada.
La Estación Experimental Gorina fue sede del evento por cuarta edición consecutiva, reafirmando su rol estratégico en la investigación, la conservación del patrimonio genético y el desarrollo de una producción sostenible.