La Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (ACCP) declaró el estado de alerta máxima tras detectar el ingreso masivo e ilegal de cerdos en pie procedentes de Brasil el pasado 27 de junio. La denuncia pública, respaldada por productores de diversas regiones paraguayas, advierte sobre las graves consecuencias que este fenómeno clandestino genera en la economía local. El sector privado exige la intervención urgente de los organismos de control fronterizo para salvaguardar la sanidad de las piaras nacionales.
La preocupación central de los criadores paraguayos radica en el peligro biológico que representa introducir animales sin ningún tipo de certificación oficial ni controles veterinarios previos. Paraguay ostenta actualmente un estatus sanitario libre de las principales enfermedades que afectan a la producción porcina mundial, un logro que demandó años de inversión tecnológica. El flujo constante de camiones con carga no declarada amenaza con echar a perder los avances logiertos en materia de bioseguridad.
El impacto económico ya se hace sentir en los eslabones de la cadena de valor paraguaya debido a la distorsión de precios que genera la mercadería ilegal. Los cerdos ingresados de contrabando se comercializan a valores muy por debajo de los costos de producción locales, configurando un escenario de competencia desleal de proporciones alarmantes. Esta situación resiente la rentabilidad de las granjas nacionales, obligando a los establecimientos medianos y pequeños a revisar sus planes de inversión para el resto del año.
Desde la conducción de la ACCP instaron a las autoridades aduaneras y a las fuerzas de seguridad apostadas en la frontera a coordinar operativos de fiscalización más rigurosos. Los productores locales señalaron que las rutas clandestinas terrestres facilitan el movimiento nocturno de las jaulas con animales. El endurecimiento de las sanciones a los transportistas y la destrucción de la mercadería incautada aparecen como las herramientas necesarias para frenar el circuito informal.
Las entidades del sector agropecuario paraguayo mantendrán reuniones de carácter urgente con los representantes ministeriales para diseñar un plan de contingencia conjunto en los próximos días. La prioridad absoluta de las mesas de trabajo será blindar los límites fronterizos con Brasil en las zonas de mayor tránsito productivo. Sostener la vigilancia activa resulta indispensable para asegurar la continuidad de los envíos de carne de cerdo a los mercados internacionales que auditan periódicamente la sanidad del país.