La liquidación de divisas del sector agroindustrial alcanzará los 34.897 millones de dólares durante este año, un ajuste que marca un retroceso frente a los cálculos previos. Los datos corresponden al último informe económico de la Bolsa de Comercio de Rosario, difundido este 7 de julio. La entidad revisó a la baja sus expectativas de ingresos para el sector debido a un escenario internacional menos favorable en materia de cotizaciones de las materias primas primarias y sus derivados.
Esta nueva proyección significa un recorte de unos 1.200 millones de dólares en comparación con lo que el organismo estimaba en el mes de mayo. Los analistas de la institución explicaron que la modificación en los valores no está vinculada a problemas en la producción local ni a una reducción en los volúmenes físicos despachados, ya que las proyecciones de saldos exportables de granos y subproductos se mantuvieron estables respecto a los informes emitidos un mes atrás.
La retracción obedece exclusivamente al comportamiento de los mercados externos, donde se observó un descenso en los precios internacionales de los principales productos que componen la canasta exportadora argentina. Con esta actualización, el ingreso total de divisas proyectado para este ciclo se ubicaría por debajo de los 36.164 millones de dólares registrados en el periodo anterior, un monto global que contemplaba tanto las operaciones canalizadas por el mercado oficial como los ingresos financieros.
En el balance de la primera mitad del año se observa una desaceleración en el ritmo de ingresos de las empresas del sector agroexportador. El acumulado de los primeros seis meses totalizó un estimado de 15.768 millones de dólares, lo que representa una disminución cercana al 14% en la comparación directa frente a los 18.303 millones de dólares obtenidos en el mismo periodo del ciclo previo, una brecha motivada por los fuertes incentivos comerciales vigentes a comienzos de la temporada anterior.
Los especialistas indicaron que la normalización del mercado comercial se consolidó entre los meses de abril y mayo, disipando los efectos de arrastre que generaron las medidas de estímulo aplicadas al cierre de la campaña pasada. Las perspectivas para los meses venideros señalan que los flujos de divisas provenientes de la cosecha comercial se mantendrán con solidez en el mercado oficial de cambios, previéndose valores por encima del promedio del último lustro para el tramo final del año.