La Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó su Informe de Cierre de Campaña 2025/26 de soja en Argentina, revelando que el sector aportará 21.192 millones de dólares en exportaciones. Esta cifra representa un salto significativo que consolida al grano como el principal pilar del comercio exterior nacional. A pesar de mantener un volumen productivo similar al del ciclo anterior, la mejora en las cotizaciones globales de la oleaginosa y sus derivados industriales potenciará notablemente los ingresos del sector.
Los datos oficiales confirman que la cosecha argentina finalizó en 50,1 millones de toneladas, registrando una variación negativa de apenas el 0,4% frente al año pasado. Este volumen casi idéntico se obtuvo sobre una superficie implantada que cayó a 16,8 millones de hectáreas, lo que significó un recorte del 8,7% del área nacional de cultivo. La clave para compensar este menor nivel de siembra estuvo en el desempeño productivo de los lotes.
El rendimiento nacional promedio se ubicó en 31,3 quintales por hectárea, superando en un 9% la media de las últimas cinco temporadas, sin contar la histórica sequía del ciclo 2022/23. De esta forma, el Producto Bruto Sojero experimentará un crecimiento interanual del 19%, alcanzando los 19.106 millones de dólares. Este incremento representa una inyección de dinamismo que impactará de manera positiva en las economías regionales y los proveedores de servicios del interior.
El impacto económico también se trasladará de forma directa a las arcas públicas mediante una recaudación tributaria que aumentará un 28%, sumando unos 7.534 millones de dólares. El crecimiento de los ingresos fiscales por encima del volumen de divisas responde al buen posicionamiento de las cotizaciones internacionales de la soja y sus subproductos industriales. En el plano agronómico, las lluvias registradas a partir de febrero revirtieron el severo estrés hídrico estival.