Entidades rurales del norte de la provincia de Buenos Aires manifestaron su firme rechazo al Sistema Integrado de Gestión de Trazabilidad de Productos Veterinarios (Sigtrazavet), impulsado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La postura fue expresada a través de un documento conjunto firmado por las sociedades rurales de San Antonio de Areco, Rojas, Baradero, Pergamino, Lincoln y Colón, junto a la Asociación Rural de Arrecifes.
La herramienta quedó oficializada mediante la Resolución 654/2026 con el propósito de registrar y monitorear la circulación de medicamentos a lo largo de toda la cadena agropecuaria. Entre sus disposiciones centrales, la norma establece el registro obligatorio de operaciones y la adopción progresiva de la Receta Veterinaria Electrónica para reemplazar los formularios en papel, alcanzando a laboratorios, distribuidores, profesionales, comercios y establecimientos de almacenamiento.
Las organizaciones rurales argumentaron que la nueva regulación sumará mayores erogaciones, complicaciones logísticas y cargas administrativas sobre los establecimientos pecuarios. Además, los productores señalaron que la iniciativa entra en contradicción directa con el proceso de simplificación trámites y desregulación económica promovido por el Gobierno nacional, sobrecargando operativamente la actividad cotidiana del campo.
El malestar en torno al esquema normativo alcanzó también al sector ecuestre, donde veterinarios y criadores solicitaron formalmente excluir a los caballos deportivos por no estar destinados al consumo humano. Tras los reclamos presentados, las autoridades del organismo nacional se encuentran evaluando una eventual excepción para los equinos de competencia, medida que aún no fue formalmente oficializada.