La Mesa Redonda de Soja Responsable (RTRS) presentó el potencial de la soja certificada para reducir emisiones y fortalecer la trazabilidad en el sector acuícola durante el evento Regenera Patagonia, realizado en Puerto Varas, Chile. Mariela Montoya, gerente de Desarrollo de Mercado y Relacionamiento para Latinoamérica de la entidad, expuso sobre el rol estratégico de las materias primas agrícolas sostenibles en las cadenas globales de suministro.
El espacio de debate permitió detallar que la alimentación de los peces representa aproximadamente el 70% de la huella de carbono total en la producción de salmón. Asimismo, los insumos de origen vegetal integran cerca del 60% de las dietas formuladas por la industria chilena, con una marcada dependencia de las importaciones para abastecer los volúmenes requeridos por las plantas de alimento balanceado.
Durante la disertación, Montoya enfatizó la evolución del mercado desde la compra de créditos ambientales hacia esquemas de trazabilidad física con datos primarios sobre huella de carbono. Sobre este punto, la especialista afirmó: “El desafío ya no es producir soja certificada; el desafío es conectar esa oferta con una demanda creciente mediante cadenas de suministro físicas y compromisos de largo plazo”.
Para consolidar esta integración, la asociación impulsa un plan piloto de 18 meses que abarca desde los lotes agrícolas argentinos hasta las jaulas salmoneras en Chile. El proyecto ejecutará auditorías independientes y medición de datos primarios, al tiempo que el sector acuícola trasandino avanza con la iniciativa AgroSalmón para promover la integración formal entre la agricultura argentina y la acuicultura del Pacífico.