Un episodio ocurrido en un establecimiento rural de la ciudad bonaerense de Azul volvió a encender las alarmas en el sector agropecuario. Un cazador furtivo ingresó con sus perros sin autorización a un campo privado y el enfrentamiento con el dueño del lugar terminó de la peor manera: el productor mató a tiros a uno de los galgos.
La escena fue registrada por el propio galguero desde su camioneta, quien filmó al ruralista armado con una carabina mientras le reclamaba por el disparo que le provocó la muerte al animal. “Me mató un perro, ahí está la patente”, se escucha decir al cazador en la filmación que se viralizó rápidamente. En el video, la persona que ingresó al predio reconoce haber cometido una infracción por ingresar a la propiedad privada sin permiso, pero recrimina la reacción violenta del propietario al que tildó de "asesino" y amenazó con escrachar en redes sociales.
Debate legislativo y el reclamo por seguridad rural
El conflicto excede el hecho aislado en Azul y refleja una problemática recurrente en el interior bonaerense: el ingreso no autorizado a establecimientos productivos. Las entidades agropecuarias reclaman que las incursiones de galgueros no solo constituyen un delito de caza furtiva prohibido por la normativa provincial, sino que generan constante incertidumbre por el temor a robos, inteligencia delictiva o posibles ataques al personal y a la hacienda.
El diputado provincial Luciano Bugallo autor de un proyecto de seguridad rural
A raíz de la viralización del caso, se reavivó la discusión parlamentaria en la Legislatura bonaerense. El diputado provincial Luciano Bugallo volvió a impulsar un proyecto de ley (expediente D-2534/26-27), elaborado junto a Andrés De Leo, que busca endurecer las sanciones y penas para quienes ingresen sin autorización a propiedades rurales acompañados por armas o perros de caza. La iniciativa apunta a otorgar un marco de acción más firme a la Patrulla Rural y a las fiscalías para prevenir escaladas de violencia en los campos bonaerenses.