El Senado debió postergar el tratamiento del proyecto de ley que buscaba modificar el régimen regulatorio de los biocombustibles en la Argentina. A pesar de haber obtenido dictamen favorable en comisiones la semana pasada, el oficialismo no logró reunir los votos ni los apoyos necesarios, lo que obligó a suspender la sesión prevista y cancelar la reunión de labor parlamentaria.
El meollo de la discusión radica en la distribución del mercado del biodiésel y la tensión entre las plantas regionales pyme y los grandes grupos industriales agroexportadores. La iniciativa, impulsada dentro de la bancada oficialista, propone elevar el corte obligatorio de bioetanol al 15% y el de biodiésel al 10%, además de incorporar mecanismos de libre competencia. Sin embargo, las pymes bonaerenses advirtieron que la flexibilización de los cupos de reserva vigentes beneficia a las grandes aceiteras de Santa Fe, dejándolas en riesgo operativo.
Ante la falta de acuerdos con los bloques provinciales, la conducción de la Cámara Alta decidió postergar la discusión. Mientras la cadena azucarera y los productores de bioetanol de maíz respaldan los incrementos de integración en las naftas, el debate por el biodiésel se mantendrá en reserva hasta que se puedan conciliar las posturas entre las pymes del interior bonaerense y las cerealeras de mayor escala.