Una investigación judicial por maniobras delictivas en el mercado de insumos agropecuarios permitió desarticular una red dedicada a la elaboración, estiramiento y comercialización de agroquímicos y fitosanitarios adulterados en Villa María y localidades aledañas. Los procedimientos, supervisados por la Justicia provincial, terminaron con personas imputadas, el secuestro de abundante material fraguado y la neutralización de un circuito que generaba millonarias pérdidas a productores rurales.
Las actuaciones comenzaron a raíz de denuncias de productores y firmas del sector, quienes advirtieron anomalías en el rendimiento de los productos aplicados y fallas en las fajas de seguridad de los envases. A partir de tareas de inteligencia, seguimiento y entrecruzamiento de datos, efectivos de la Policía de Córdoba y la División Investigaciones ejecutaron una serie de allanamientos simultáneos en depósitos y galpones acondicionados clandestinamente.
Durante los operativos, las fuerzas de seguridad incautaron miles de litros y kilos de fitosanitarios apócrifos —entre herbicidas, insecticidas y fungicidas de marcas de primera línea—, además de bidones plásticos, etiquetas falsificadas, selladoras térmicas, balanzas de precisión y colorantes utilizados para darle a las mezclas ilegales la apariencia de productos comerciales legítimos. Asimismo, se procedió al secuestro de vehículos utilizados para la distribución y telefonía celular clave para la causa.
El caso quedó bajo la órbita de las fiscalías de instrucción de Villa María, provincia de Córdoba, donde se imputó a los involucrados por delitos de estafa, defraudación y violación a las normativas de comercialización de productos químicos de uso agrícola. Desde los organismos técnicos y entidades del agro advirtieron sobre el severo peligro de utilizar insumos adulterados, no solo por el perjuicio económico y la ineficacia en el control de plagas en los cultivos, sino también por el riesgo ambiental e infracción a las leyes de trazabilidad y seguridad fitosanitaria vigente.
Autoridades provinciales se encuentran alerta por la posible llegada de los fitosanitarios adulterados a los campos bonaerenses.