La sostenida crecida del río Paraná encendió las alertas en el norte de la provincia de Buenos Aires, obligando a los productores agropecuarios de San Nicolás, Ramallo y San Pedro a poner en marcha operativos contrarreloj para evacuar sus rodeos. Los operativos implican el traslado de la hacienda de las zonas isleñas y costeras hacia zonas altas y campos ubicados en el continente para evitar anegamientos y pérdidas de animales.
“Una parte de los animales se empezó a trasladar hace un mes y medio, más o menos. Ahora, por las referencias que nos provee el INA (Instituto Nacional del Agua), sabemos que no queda otra chance que evacuar el ganado”, explicó un productor de la zona.
El avance del agua sobre las pasturas naturales de la zona baja y los albardones limita de forma drástica la disponibilidad de alimento y pone en riesgo la integridad física de los animales, lo que precipita la salida anticipada de los campos insulares. Las tareas de arreo, embarque y traslado en camiones se desarrollan bajo un riguroso monitoreo logístico, coordinado entre las entidades rurales, los municipios y los propios productores, quienes advierten sobre las complicaciones operativas que genera el estado de los caminos y accesos ribereños.
Desde las sociedades rurales de la región señalaron que el fenómeno climático demanda un esfuerzo financiero y operativo extraordinario para los establecimientos de cría y recría que operan en el humedal. A la necesidad de alquilar campos de invernada o hectáreas en zonas seguras se suman los costos crecientes del flete y la logística fluvial necesaria para retirar la hacienda antes de que el nivel del agua aísle por completo los establecimientos.
Las autoridades locales y los comités de emergencia siguen de cerca los hidrómetros y los pronósticos meteorológicos del Instituto Nacional del Agua (INA) para anticiparse a los picos de crecida. Mientras tanto, el sector agropecuario del norte bonaerense se mantiene en vilo, priorizando la preservación del stock ganadero frente a una nueva contingencia hídrica que golpea de lleno la producción regional.