Un equipo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) presentó un diagnóstico sobre la relación entre producción, agua y territorio en el Cordón Frutihortícola regional. El trabajo, realizado junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y con el acompañamiento de la Autoridad del Agua bonaerense, busca aportar herramientas para mejorar la gestión de los recursos hídricos.
Según el relevamiento, en 2025 el área estudiada comprendía unas 20.517 hectáreas productivas, de las cuales 4.293 correspondían a cultivos bajo cubierta. Entre 2010 y 2025, la superficie productiva creció aproximadamente un 19%, mientras que el área ocupada por invernáculos aumentó un 21%.
Uno de los principales datos de alerta es que el agua destinada al riego representa aproximadamente el 76,6% de la recarga potencial anual estimada para la zona. Los investigadores aclararon que se trata de un indicador de presión sobre el recurso y no del consumo total, por lo que recomendaron mejorar el registro de perforaciones, medir los caudales extraídos y monitorear los niveles de los acuíferos Pampeano y Puelche.
El estudio también analizó cómo los invernáculos modifican el escurrimiento del agua de lluvia. En una parcela modelo, el caudal máximo pasó de 0,06 metros cúbicos por segundo en condiciones de cultivo a cielo abierto a 0,36 cuando el agua de las estructuras se descarga directamente al exterior. La incorporación de sistemas de infiltración, como trincheras y pozos secos, permitiría reducir ese valor a 0,11.
A partir de relevamientos territoriales y cinco talleres con comunidades rurales, la UNLP propuso fortalecer los controles sobre la cantidad y calidad del agua, incorporar sistemas de drenaje sustentable y contemplar criterios hídricos en la planificación territorial. También planteó mejorar la coordinación entre municipios, organismos provinciales y productores para compatibilizar el crecimiento de la actividad con el cuidado de los recursos naturales.