El Grupo GR presentó un proyecto de mejoramiento genético y exportación de soja no transgénica (no OGM) durante la jornada Agro-TD 360 realizada en su campo experimental de Carmen de Areco, provincia de Buenos Aires. La iniciativa contempla una inversión de 8 millones de dólares para construir instalaciones de acopio e investigación, con el objetivo de generar una nueva unidad de negocios orientada a mercados internacionales de alta exigencia. Esta apuesta resulta estratégica para capturar el valor agregado de un segmento en crecimiento que demanda materias primas diferenciadas.
Los fondos se destinarán a la construcción de un invernadero experimental, galpones de recepción de mercadería, plantas de acopio y una playa de estacionamiento para camiones. Las obras civiles en la localidad bonaerense impulsarán el empleo local mediante la creación de más de 30 puestos de trabajo directos. La empresa, reconocida en el sector por fabricar las sembradoras Indecar y comercializar los tractores Bull, diversifica de esta manera su matriz comercial al ingresar de lleno en la producción de semillas y el comercio exterior de granos.
El impacto productivo se focaliza en ofrecer una alternativa rentable para los agricultores locales mediante un sistema de contratos cerrados. El esquema diseñado por la compañía abarca desde la provisión de la semilla con genética propia hasta el soporte técnico continuo y la certificación del proceso. El beneficio económico radica en que los granos obtenidos sirven como insumo crítico para la elaboración de alimentos balanceados destinados a cadenas de proteína animal orgánica, un nicho de consumo en expansión que convalida valores superiores en el mercado global.
Gastón Ricardo, presidente del Grupo GR, detalló que tras obtener rendimientos de 4.200 kilos en ensayos propios comprobaron la viabilidad económica del segmento, lo que derivó en la compra de un semillero para registrar variedades comerciales ante el Instituto Nacional de Semillas. Por su parte, el director ejecutivo de la firma, Álvaro Moreno, puntualizó que la meta es brindar opciones comerciales viables ante márgenes agrícolas ajustados, enfocándose en plazas de Europa y Estados Unidos donde la demanda de especialidades crece de manera sostenida.
Desde la dirección de la empresa aclararon que esta línea de cultivares libres de modificaciones genéticas no pretende competir con los planteos tradicionales del agro nacional. La estrategia corporativa apunta a que ambas opciones convivan de forma complementaria dentro de la rotación y planificación agronómica de los establecimientos. Los próximos pasos contemplan la finalización de los trámites de registro de los primeros materiales comerciales y el avance en las obras de infraestructura para iniciar formalmente el esquema de exportación directa.