La implantación de trigo de la campaña 2026/27 sufrió una desaceleración durante los últimos días a causa de las bajas temperaturas y los altos registros de humedad ambiental. Según precisó el Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las condiciones meteorológicas retrasaron el secado de los perfiles superficiales, dificultando el avance fluido de las sembradoras en las principales regiones productoras de la Argentina.
A pesar de las complicaciones operativas y el freno en el ritmo de trabajo, las labores cubrieron el 65,8 % de las 6.500.000 hectáreas proyectadas para el actual ciclo comercial. Los especialistas técnicos informaron que la ventana de siembra se mantiene abierta, aunque el progreso definitivo dependerá de la evolución climática y de la recuperación de la transitabilidad en los cuadros que registran menores tasas de evaporación.
En lo que respecta al escenario agronómico, la totalidad del área que ya logró emerger presenta una condición biológica oscilante entre normal y excelente. El cultivo cuenta con una provisión hídrica favorable en la mayor parte de las zonas agrícolas, exceptuando algunos sectores específicos del entramado productivo que manifiestan excesos hídricos puntuales debido a la falta de oreo generalizada.
El relevamiento de la entidad bursátil determinó además que los cuadros más adelantados comenzaron a transitar de manera óptima las etapas iniciales de su desarrollo fenológico. Los primeros lotes en fase de macollaje se concentran en las regiones del Noroeste Argentino, el Noreste Argentino, el centro-norte de la provincia de Santa Fe y el sector centro-este de Entre Ríos.