La economía de la provincia de Buenos Aires logró revertir una tendencia contractiva de dos años al registrar una expansión del 2,6% en términos reales durante 2025. El Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata elaboró este exhaustivo informe que evalúa 63 cadenas productivas. El documento demuestra que la recuperación alcanzó una base territorial amplia, permitiendo que 120 de los 135 municipios bonaerenses experimentaran mejoras en su actividad. Esta investigación resulta clave para entender la reconfiguración económica de los distritos bonaerenses.
El estudio, dirigido por el economista Agustín Lodola junto a Diego Pitetti, analizó el desempeño de actividades que representan el 88% del Producto Bruto Interno provincial. A través de este seguimiento se evidenció una marcada asimetría entre las distintas regiones de la provincia. Los investigadores detectaron que el interior bonaerense presentó los casos más extremos, manifestando tanto los picos de crecimiento más elevados como las caídas más profundas. En contraposición, el Conurbano exhibió variaciones considerablemente más moderadas, aunque mantiene su rol como principal determinante del resultado agregado provincial.
Los picos de crecimiento más altos localizados en el interior estuvieron fuertemente impulsados por el sector primario y la reorientación del agro. Los distritos de Carlos Tejedor y Rivadavia lideraron la expansión con incrementos del 25,6% y 14,8% respectivamente, apalancados de manera directa por el auge de la cadena del maní. Este cultivo específico fue responsable del 44% del crecimiento en el primer municipio y del 52% en el segundo. Asimismo, se destacaron Monte Hermoso con un alza del 13,9% por el turismo y Florentino Ameghino con un 13,3% traccionado nuevamente por la producción manisera.
El análisis segmentó a los municipios en cuadrantes específicos según su desempeño estructural. Los distritos calificados como "Líderes" sustentan su solidez en un agro dinámico y el turismo, mientras que en los catalogados como "Maduros", tales como Tigre, Pilar y Escobar, el comercio y los servicios financieros compensaron el impacto negativo de una campaña sojera adversa. En la vereda opuesta, el cuadrante de los "Rezagados" evidenció el peor desempeño debido a la contracción sostenida de ramas industriales tradicionales como bienes de capital, textiles, cuero y químicos, afectando principalmente al primer cordón del Conurbano.
A pesar de que el bloque de servicios, el comercio, las finanzas y la construcción encabezaron la reactivación general, el sector manufacturero continuó mostrando números negativos. De acuerdo con las conclusiones del estudio de la UNLP, la pérdida de peso de la industria tradicional frente al dinamismo del sector primario configura un nuevo mapa económico. Para el mediano plazo, la evolución territorial bonaerense continuará ligada a la especialización productiva de cada región, donde la ausencia de lastres industriales obsoletos parece otorgar ventajas competitivas de crecimiento a los municipios del interior.