La intención de siembra para la próxima precampaña de maíz avanza con firmeza en la zona núcleo argentina, sustentada por una mayor fluidez en la adquisición de insumos respecto de años previos. Según un relevamiento elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, el entusiasmo impulsado por el fenómeno climático El Niño derivó en que los productores ya hayan comprometido dos tercios de las semillas requeridas mediante compras directas o reservas. Este movimiento confirma la decisión de mantener esquemas de rotación agrícola en los establecimientos de las principales provincias productoras del país.
El ritmo de abastecimiento muestra dinámicas heterogéneas según la zona geográfica, aunque con una clara tendencia hacia la concreción anticipada de operaciones. En la localidad cordobesa de Marcos Juárez estiman que las compras abarcan entre el 60% y el 65% de los hibridos calculados, mientras que en la santafesina Cañada de Gómez la adquisición de semillas fue completada en su casi totalidad. Por su parte, en el distrito de Carlos Pellegrini resta un 30% de agricultores por tomar decisiones, si bien los esquemas de siembra ya se encuentran completamente definidos para el nuevo ciclo.
Pese a la fluidez en el mercado de semillas, la adquisición de fertilizantes nitrogenados como la urea presenta una marcación diferente y registra retrasos preocupantes. La incertidumbre internacional y los conflictos bélicos presionaron las cotizaciones, llevando el valor del insumo desde los 550 hasta los 620 dólares por tonelada en pocos días. Esta volatilidad generó que muchos establecimientos posterguen las órdenes de compra para evaluar precios, a diferencia de quienes optaron por esquemas de previsión técnica y aseguraron volumen a valores inferiores a los 600 dólares la tonelada.
"Esperamos una gran siembra de maíz, pero la venta de urea está muy fría", advirtieron técnicos del distrito bonaerense de General Pinto al analizar el comportamiento comercial. Desde la localidad de Alvear graficaron la complejidad del escenario al señalar: "Nos comimos el amague, nos fuimos a tomar un café y cuando volvimos la urea pasó de 550 a 620 dólares por tonelada". Asimismo, especialistas de Bigand observan que los productores medianos y pequeños comparan valores detalladamente entre los distribuidores antes de cerrar los compromisos de abastecimiento.
En materia de números, la relación insumo-producto mostró variaciones favorables si se la compara con períodos anteriores. En la actualidad se precisan 3,2 toneladas de grano de maíz para adquirir una tonelada de urea, cifra que se ubica por debajo de las 4,8 toneladas requeridas hace dos meses y de las 3,4 necesarias un año atrás. Esta cifra resulta también inferior al promedio de los últimos cinco años, fijado en 3,5 toneladas, lo que sostiene una oportunidad de cálculo económico favorable aun con las recientes subas externas.