Productores, organismos públicos y empresas privadas avanzan en el desarrollo de una cadena agroindustrial orientada al café de especialidad en el Noroeste Argentino (NOA). La iniciativa, que tiene su epicentro de ensayos en la provincia de Tucumán, comenzó en 2025 con plantaciones experimentales en áreas de piedemonte y reúne actualmente a unos 35 agricultores que manejan entre 1.000 y 9.000 plantas cada uno. La propuesta cobra relevancia estratégica debido a que el país registra un consumo promedio cercano a un kilogramo por habitante al año y depende casi en su totalidad de importaciones procedentes de Brasil, Colombia y Perú.
El trabajo técnico es impulsado por el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) de Tucumán, con el asesoramiento de especialistas de Colombia y Brasil junto al acompañamiento de la firma Cabrales en capacitación y desarrollo comercial. A diferencia del modelo masivo utilizado por grandes países exportadores, en la región se optó por el cultivo bajo el dosel de las yungas mediante el sistema de sotobosque. Esta técnica aprovecha la alta humedad relativa y la vegetación nativa para ralentizar la maduración del fruto, favoreciendo la obtención de notas dulces, frutales y de acidez moderada que caracterizan a los granos de especialidad.
El desplazamiento de especies tropicales hacia latitudes más australes, asociado a variaciones climáticas, permitió que zonas del norte nacional antes inviables hoy presenten aptitud productiva para el cafeto. Aunque las heladas invernales representan el principal riesgo para las plantas, el manejo agronómico y la protección del monte nativo funcionan como coberturas naturales. Tras obtener la primera cosecha en 2025 y ajustar la recolección en 2026, los técnicos estiman que el parque de plantas alcanzará su fase de máxima productividad hacia el año 2027.
La proyección del cultivo trasciende el territorio tucumano y se plantea como una estrategia de articulación regional que ya distribuye plantas en Salta, Jujuy, Catamarca y Corrientes. En cuanto a las evaluaciones de calidad en taza, especialistas de la firma Café Martínez destacaron el perfil aromático de los lotes experimentales cosechados. La meta final de la cadena busca consolidar microlotes de alto valor comercial destinados al segmento gourmet, ofreciendo una alternativa de diversificación sustentable para las explotaciones agrícolas del norte del país.