El peronismo realizó un encuentro en la sede del PJ para rechazar las modificaciones en la ley de tierras y adviertió por la nulidad de todo el debate llevado adelante hasta ahora en el Senado.
El exministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, advirtió que "Lo que el Gobierno pretende modificar es el espíritu central de la Ley de Tierras: el límite a la cantidad de tierras que pueden quedar en manos extranjeras. No se trata de una mirada nostálgica o nacionalista, sino de defender el territorio para que la Argentina siga siendo de los productores y trabajadores argentinos".
Según Domínguez, la actual Ley de Tierras tiene un antecedente claro, nació cuando grandes fondos de inversión comenzaron a interesarse por la compra de millones de hectáreas en nuestro país.

El peronismo se opone a la modificación de la ley.
"Advertimos rápidamente que la tierra se convertía en un activo financiero del refugio para los fondos después de la crisis internacional del año 2008. Frente a ese escenario impulsamos una norma que estableció un criterio claro: la tierra es un recurso estratégico no renovable y no una mercancía sujeta a la especulación" afirmó el actual titular de la Secretaría de Asuntos Agrarios del PJ.
Por otro lado, explicó que "No es cierto tampoco que con esta ley no se puedan hacer inversiones, ni tampoco que conspira contra ningún programa. Nunca fue un obstáculo para el desarrollo productivo en la Argentina. De hecho, las millonarias inversiones que se realizaron en el sector minero, energético y agropecuario se desarrollaron con esta misma ley".
Por último, dijo que "Lo que se busca con su derogación tampoco es un hecho aislado. Se inscribe en una serie de modificaciones sobre leyes como Glaciares, Manejo del Fuego, Expropiaciones y Regulación Dominial, que apuntan a dejar disponibles para el mercado global territorios argentinos ricos en agua, minerales y energía".