Las compañías Arcor y Danone pusieron en marcha oficialmente en Argentina la sociedad La Serenísima Unida S.A., la entidad encargada de administrar de manera conjunta los activos de Mastellone Hermanos y la división de productos lácteos frescos del grupo francés. La nueva firma comenzó a operar formalmente el 1 de agosto de 2026, culminando un proceso iniciado en marzo pasado tras adquirir la totalidad del capital accionario de la icónica láctea nacional. Este movimiento estratégico busca transformar y consolidar la estructura del sector en el ámbito local.
La reorganización societaria contempla la transferencia de las participaciones accionarias que poseían Arcor y Bagley Argentina hacia La Serenísima Unida, que funcionará como la compañía absorbente. Bajo este esquema centralizado se integran la marca Mastellone Hermanos, la cartera de lácteos locales de Danone y la red Logística La Serenísima. Con esta unificación, las partes combinan la vasta red industrial y distributiva de la firma cordobesa con el conocimiento global en productos frescos de la multinacional europea.
El funcionamiento del joint venture involucra la administración de 11 plantas productivas y uno de los circuitos de distribución refrigerada más extendidos del país. La integración abarca una amplia gama que va desde leches fluidas y larga vida, quesos, manteca, crema y dulce de leche hasta yogures y postres refrigerados. La alianza intenta hacer frente a una coyuntura caracterizada por la caída del consumo interno, la menor rentabilidad en la elaboración industrial y la demanda de mayor escala productiva.
La toma de decisiones dentro de la nueva entidad mantendrá una gobernanza totalmente equitativa entre ambas corporaciones. El directorio estará conformado por ocho integrantes, correspondiendo la asignación de cuatro miembros a Arcor y cuatro a Danone, respaldados por un Acuerdo de Accionistas específico. Esta estructura busca gestionar de manera eficiente las líneas de producción, contener los costos operativos y dinamizar el lanzamiento de nuevos desarrollos dentro de un segmento caracterizado por una competencia creciente en artículos con valor agregado.
El antecedente societario entre ambas firmas se remonta a 2005 a través de Bagley Latinoamérica, aunque la presente iniciativa extiende el acuerdo al núcleo del negocio lácteo nacional. La marca elegida conserva el nombre ideado en la década de 1920 por Antonino Mastellone, con la premisa de preservar una identidad asociada históricamente a la calidad y frescura de los alimentos en el país, mientras las firmas avanzan en el proceso de integración comercial.