El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) oficializó una modificación clave en los requisitos para la inscripción y habilitación sanitaria de los establecimientos pecuarios de engorde a corral. A través de la Disposición DNSA N° 26/2026, el organismo nacional derogó la obligatoriedad de presentar certificados de aptitud ambiental y de uso del suelo, así como las declaraciones juradas sobre normativas locales, eliminando trabas administrativas que dilataban la registración de los feedlots.
Desde la entidad explicaron que la medida responde a un principio de separación de competencias entre las distintas jurisdicciones. Debido a que los aspectos ambientales y de zonificación territorial son atribuciones exclusivas de los gobiernos provinciales y municipales, exigir esa documentación en el ámbito sanitario nacional implicaba duplicar trámites y sumar instancias de evaluación que excedían el rol específico del Senasa.

No obstante, las autoridades aclararon que la simplificación documental no implica un relajamiento de las exigencias sanitarias ni de bioseguridad. Los productores deberán continuar con el registro en el RENSPA, la identificación oficial de los responsables y del predio, la visita técnica de constatación y el cumplimiento estricto del libro de movimientos de hacienda, tratamientos veterinarios y planes de alimentación.
Asimismo, el Senasa remarcó que el certificado sanitario de habilitación no sustituye ni exime a los establecimientos del cumplimiento de las leyes ambientales y de radicación vigentes a nivel provincial o municipal. De esta forma, cada emprendimiento ganadero deberá seguir tramitando los permisos correspondientes ante sus municipios o jurisdicciones, pero podrá obtener su registro sanitario nacional sin que estos avales locales funcionen como un condicionante previo.