El gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Trabajo conducido por Walter Correa, dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles en el conflicto que atraviesa el grupo Granja Tres Arroyos. La medida oficial ordena la reincorporación inmediata de 1.200 trabajadores despedidos en las plantas ubicadas en Capitán Sarmiento, Pilar y Esteban Echeverría, imponiendo retrotraer las desvinculaciones dispuestas por la compañía avícola para abrir una instancia formal de negociación.
La resolución alcanza a 700 operarios en Capitán Sarmiento, 450 en Esteban Echeverría y 50 en la planta de Pilar. Además de frenar los despidos en el territorio bonaerense, las partes acordaron la entrega de 1.000 cajones de pollo para las familias afectadas y el pago de una suma de dinero a cuenta durante la próxima semana. De este modo, la cartera laboral busca contener el impacto socioeconómico generado tras los reclamos y acampes iniciados por las familias trabajadoras frente a los establecimientos.
Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) rechazaron los argumentos presentados por la empresa, que atribuyó los recortes a la caída en las exportaciones y a una sobreoferta en el mercado interno. La conducción gremial calificó esos factores como parte del riesgo empresarial, negó la baja del consumo interno de carne aviar y denunció que la compañía aún no ha presentado la nómina completa de los trabajadores desvinculados en todo el país.
La conciliación obligatoria contempla la posibilidad de prorrogarse por otros cinco días hábiles para garantizar la paz social y sostener los puestos de trabajo. Las autoridades provinciales fijaron una nueva audiencia para el próximo jueves 10 de septiembre, en la que buscarán acercar posiciones entre el directorio y las representaciones sindicales en medio de la compleja reestructuración financiera que enfrenta el grupo empresarial.