Un verdadero escándalo político y fiscal sacude a la provincia de Buenos Aires tras salir a la luz los rendimientos de cuentas de un municipio conducido por La Cámpora, donde se acreditó una inversión oficial de cero pesos ($0) en obras de infraestructura y mantenimiento de caminos rurales durante tres años consecutivos. La escandalosa cifra generó la inmediata indignación de los productores agropecuarios de Colón, quienes vienen pagando puntualmente la tasa vial mientras ven cómo las trazas de tierra se convierten en zanjones intransitables.
El hallazgo expone la absoluta desidia con la que la agrupación kirchnerista administra los recursos tributarios que aporta el sector productivo. A pesar de la multimillonaria recaudación obtenida a través de las tasas por conservación de la red vial, las planillas oficiales confirman que ni un solo centavo volvió al campo en forma de maquinaria, tosca, alcantarillado o combustible para las patrullas viales, dejando a amplias zonas del partido totalmente desamparadas.
El punto polémico se encuentra cuando el informe da detalles sobre las “Obras Específicas de Infraestructura”, cuyo gasto tiene una “afectación directa a puentes y caminos rurales”. Allí, la inversión, tanto para 2024 y 2025 es $0, mientras que para el ejercicio 2026 se llevan gastados $15.650.825.

Desde las entidades rurales alzaron la voz para denunciar lo que califican como una "expropiación encubierta" e insólita por parte del jefe comunal Waldemar Giordano alineado con Máximo Kirchner. Según remarcan las familias de la zona, la falta de mantenimiento no solo destruye la cadena logística para sacar la cosecha y la leche de los tambos, sino que deja aisladas a las escuelas rurales y a los pobladores en días de lluvia, configurando un abandono de persona sistemático.
El bochornoso récord de tres años sin obras viales reaviva la bronca de los productores contra la voracidad fiscal en el interior bonaerense. Mientras la dirigencia política de la comuna intenta desviar la atención con discursos ideológicos, el campo exige auditorías urgentes y la devolución inmediata de los fondos para evitar el colapso total de la infraestructura rural del distrito.