La producción y el consumo de leche en la Argentina registraron un incremento superior al 4% durante los primeros ocho meses del año, según datos elaborados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Las cifras oficiales confirman una consolidación de la tendencia positiva en la cadena láctea, impulsada tanto por una mayor recepción de materia prima en las plantas procesadoras como por la paulatina recuperación del volumen comercializado en el mercado interno.
Entre enero y agosto, la recepción de leche en usinas mostró un avance interanual del 4,2%, sostenido por las condiciones de manejo productivo en las principales cuencas lecheras y una oferta forrajera favorable. Este desempeño permitió abastecer de forma fluida tanto la demanda de consumo masivo como la elaboración de productos de mayor valor agregado por parte del entramado industrial nacional y bonaerense.
En la misma línea, el consumo interno de productos lácteos reflejó un crecimiento del 4,1% en el acumulado de los primeros ocho meses. El repunte estuvo traccionado principalmente por la demanda de leches fluidas y en polvo, la recuperación de la categoría de quesos y la estabilidad en la comercialización de yogures y postres en las góndolas locales.
El comportamiento positivo registrado entre enero y agosto reafirma la senda de recuperación iniciada a mediados de año y consolida un escenario de mayor previsibilidad para los productores e industrias de la cuenca lechera. Desde el sector destacan que el equilibro entre el dinamismo del mercado interno y la firmeza de las exportaciones resulta indispensable para sostener el nivel de actividad y los esquemas de inversión en el campo argentino.