El clima dentro de la gremial del campo sumó un nuevo capítulo de máxima tensión institucional luego de que la Sociedad Rural de La Paz, en la provincia de Entre Ríos, formalizará su pedido de baja y desvinculación definitiva del Consejo Federal de la Sociedad Rural Argentina (SRA). A través de una dura carta abierta, la entidad del norte entrerriano apuntó de lleno contra la conducción central que encabeza Nicolás Pino, denunciando "reiterados atropellos institucionales" y una marcada intromisión en las estructuras regionales.
El detonante de la ruptura estuvo centrado en los contactos directos y unilaterales que la cúpula nacional de la SRA mantuvo con distintas sociedades rurales de la provincia —las cuales responden orgánicamente a las estructuras provinciales—, soslayando los canales de representación habituales. Desde la conducción de La Paz, encabezada por Genaro Genre Bert, enfatizaron que la decisión apunta a defender de manera intransigente la autonomía institucional y el trabajo histórico de sus bases, ratificando sin grises su pertenencia y alineamiento con la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).

Este cortocircuito expone a cielo abierto el desgaste acumulado en los vínculos entre las entidades del interior y la oficina central de Buenos Aires. De hecho, el malestar en suelo entrerriano ya venía dando señales de fricción en las últimas semanas, evidenciando diferencias de criterio sobre la representatividad federal, la injerencia de las cúpulas nacionales en los distritos y la tensión por el ordenamiento gremial interno. Con este paso al costado, la Rural de La Paz marca un precedente político pesado dentro del sector agropecuario, reavivando el debate sobre el respeto a las autonomías de las federaciones provinciales frente al peso de las estructuras nacionales.