En respuesta al vertiginoso crecimiento que la tecnología de vehículos aéreos no tripulados ha tenido en las últimas campañas, la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) presentó oficialmente un nuevo libro enfocado en las buenas prácticas para la aplicación de fitosanitarios con drones.
La publicación busca ordenar y estandarizar un segmento en plena expansión dentro de la agroindustria, aportando lineamientos técnicos que garanticen tanto la eficacia agronómica como el resguardo ambiental.
El manual recopila conceptos fundamentales sobre la calibración de equipos, las condiciones meteorológicas óptimas para volar, el manejo de caldos, el uso de elementos de protección personal y la reducción de la deriva. Desde la entidad explicaron que, si bien los drones ofrecen ventajas comparativas significativas en cuanto a la precisión y la posibilidad de ingresar a lotes con anegamientos o topografías difíciles, su utilización exige un grado estricto de profesionalismo y conocimientos técnicos equiparables o superiores a los de la pulverización terrestre o tradicional. Asimismo, el documento pone especial énfasis en el cumplimiento de las normativas vigentes a nivel nacional y provincial, promoviendo la capacitación continua de los operadores y la articulación con los municipios en las áreas periurbanas.
Con esta iniciativa, Casafe busca dotar al sector productivo y a los prestadores de servicios de una herramienta de consulta indispensable que consolide la adopción segura de la agricultura de precisión en los campos del país.