Lejos de la música, Abel Pintos desarrolla una faceta como productor agropecuario. Junto a socios, impulsa en Mercedes, provincia de Buenos Aires, el establecimiento La Matera, dedicado principalmente a la producción de nueces pecán, con unas 120 hectáreas y alrededor de 12.000 plantas.
El emprendimiento también incorporó un vivero sustentable y un campo escuela destinado a promover la educación agropecuaria y ambiental entre estudiantes y la comunidad.
Ahora, el proyecto se expande a Mendoza. Allí, Pintos y su socio Marcelo González adquirieron 93 hectáreas en el departamento de Lavalle para desarrollar un cultivo de pistachos y recuperar parte de los olivos existentes.
La iniciativa, denominada La Matera Cuyana, busca combinar producción, sustentabilidad y educación, siguiendo el modelo desarrollado en Buenos Aires. La apuesta se suma al crecimiento del pistacho en Argentina, un cultivo que gana superficie por su potencial comercial y las oportunidades de exportación. Según datos del sector, el país ya cuenta con cerca de 10.000 hectáreas implantadas.