El cinturón hortícola del Partido de La Plata, uno de los principales polos productivos de la provincia de Buenos Aires, atraviesa un cuadro de abandono que motivó un proyecto de resolución presentado en el Concejo Deliberante por el concejal Darío Ganduglia.
La iniciativa pone la lupa sobre la gestión del intendente Julio Alak y reclama respuestas urgentes para los productores.
El proyecto llega apenas días después de que familias productoras se movilizaran hasta la Municipalidad el 28 de octubre de 2026 para reclamar por el estado de los caminos rurales.
La fotografía del cinturón hortícola platense es elocuente: trazas intransitables que impiden la salida de verduras, insumos que no llegan a tiempo y mercadería que se pudre antes de alcanzar los mercados.
El cinturón hortícola platense abastece al Área Metropolitana de Buenos Aires y a numerosas ciudades del interior bonaerense. Sin embargo, la desidia municipal convirtió a sus caminos en un obstáculo cotidiano.
La iniciativa, con seis artículos, apunta directamente a las fallas estructurales de la gestión Alak:

La falta de iluminación en el cinturón hortícola es terreno fértil para los delitos rurales. Productores denuncian robos a mano armada, ataques en las quintas y la imposibilidad de que los patrulleros y las ambulancias lleguen cuando se los necesita. La ausencia de respuestas concretas del Municipio profundiza la sensación de abandono.
El cinturón hortícola platense sostiene a miles de familias y es clave para la seguridad alimentaria de la región. Pese a ello, la gestión de Julio Alak no logró articular una política pública sostenida para el sector. Las mesas de diálogo, cuando existieron, “quedaron en fotos”, según denuncian los propios productores.
El proyecto de Ganduglia se convierte así en una señal política: exige al Ejecutivo municipal pasar de los anuncios a la acción, con un cronograma público, recursos concretos y control ciudadano sobre el uso del presupuesto que los productores aportan a través de las tasas municipales.